
Al igual que dedicamos tiempo a entender las diferentes resoluciones y tecnologías en la compra de un televisor, en cuestiones que afectan al ahorro invertido, también hay que aprender algo de educación financiera y, así, poder dar respuesta a una serie de claves con conocimiento. Máxime, cuando hacer crecer el dinero es algo que nos permitirá alcanzar metas más ambiciosas que la compra del último modelo de televisión.
¿Qué vamos a ver en este artículo?
Los aspectos que debes tener en cuenta antes de invertir son, al menos, estos 5 que te explicamos:
Objetivo de inversión
Lo primero que te tienes que preguntar es para qué quieres invertir. ¿Tener tranquilidad económica durante la jubilación?, ¿Que tus hijos puedan estudiar donde quieran?, ¿comprarte de una casa?, ¿o simplemente por tranquilidad? Sea cual sea tu objetivo, es importante tenerlo definido porque ello determinará el segundo aspecto qué debes tener en cuenta antes de invertir: el tiempo que dispones para alcanzar tus metas financieras que será el que, a su vez, marque el tipo de activo en el que invertir para alcanzar el objetivo.
Horizonte temporal
El horizonte temporal es el plazo que se tiene para poner a trabajar el dinero, y es decisivo porque afecta tanto al riesgo que se puede asumir como a las estrategias de inversión. Por ejemplo, si tu objetivo es a largo plazo (a partir de cinco años), como puede ser la jubilación, tienes margen para poder asumir estrategias más arriesgadas, que son las que te reportarán potenciales mayores rendimientos, pues el tiempo juega a tu favor. Es el que te va a permitir suavizar la volatilidad e ir haciendo crecer tu ahorro por el efecto mágico del interés compuesto, aquel que, dicen, Einstein tildó como la fuerza más poderosa del universo. A través de este mecanismo, los intereses generados se reinvierten en el capital, haciendo que este sea cada vez mayor y, como efecto bola de nieve, el crecimiento es exponencial.
En cambio, si el objetivo es a corto plazo (hasta tres años), como pagar unas vacaciones o comprarte un coche, será preferible optar por estrategias más conservadoras y, por tanto, con menor rentabilidad. Alternativas, que no están dentro del abanico de la renta variable (acciones de bolsa), sino en la renta fija (emisiones de deuda). En horizontes temporales cortos, se impone la cautela y la preservación del capital.
Perfil de riesgo
A priori, el nivel de tolerancia al riesgo también es fundamental para determinar en qué activos se puede invertir, pero lo cierto es que, con un horizonte temporal a largo plazo, aunque uno se considere conservador, puede asumir riesgos. Matemáticamente está comprobado que, a largo plazo, hay ganancias potenciales, aunque entre medias los mercados bursátiles se desplomen. Por ejemplo, la rentabilidad del S&P 500 en los últimos 5 años ha sido de más del 80%, y ello, a pesar de la pandemia, que desplomó un 30% las bolsas.
Por eso, es importante que, en cuestiones del bolsillo, se aplique el último aspecto a tener en cuenta antes de invertir: dejarse acompañar por profesionales de la inversión. Si uno no es ducho en finanzas, mejor evitar invertir de forma directa, y mucho menos dejarse aconsejar por el cuñado.
Diversificación
La diversificación es uno de los principios fundamentales para reducir el riesgo de inversión. Consiste en no poner todos los huevos en la misma cesta, distribuyendo el dinero entre diferentes activos, sectores y zonas geográficas para minimizar el impacto de las fluctuaciones en cualquiera de ellos. Un producto financiero por antonomasia que garantiza la diversificación es el fondo de inversión, pues está integrado por entre 30 y 50 activos, y las caídas de unos se compensan con las ganancias de otros.
Gestión profesional
Por último, y volvemos al principio, al igual que vas a tu tienda de confianza a que el vendedor te informe sobre las prestaciones de los modelos de televisor para que luego tú puedas elegir cuál es el que necesitas, en materia de inversión también hay que dejarse acompañar por profesionales de los mercados financieros. Ellos serán quienes puedan guiarte para elegir la mejor estrategia para alcanzar tu meta en función de tu objetivo, horizonte temporal y perfil. En Finnk contamos con un simulador de inversión gratuito que te ayuda en este último aspecto/clave a tener en cuenta.
Para terminar, tres consejos: nunca inviertas en lo que no entiendes, ni más de lo que puedas permitirte, menos aun si no tienes ahorro para cubrir imprevistos, y una vez que tomes la decisión de invertir, no te obsesiones sobre cómo va diariamente tu inversión. Controla tus emociones, ten paciencia y deja que el tiempo haga su trabajo.