
Preparar una boda, comprarte un coche nuevo, la entrada para la compra de una vivienda, los estudios de tus hijos, lanzar un negocio o tener un colchón financiero para formarte o…, por qué no, disfrutar de un año sabático.
Son ejemplos de objetivos financieros que podemos tener a medio plazo (5 años) y que podemos alcanzar con una estrategia de inversión que tenga en cuenta el equilibrio entre rentabilidad y control del riesgo. El camino para lograrlo es a través de la tradicional cartera 60/40, una cartera mixta que combina inversión en activos de riesgo (renta variable) y activos refugio y estables (renta fija).
Dado que contamos con 5 años, podemos asumir una mayor exposición (60%) a acciones de empresas cotizadas que ayuden a que nuestro ahorro invertido luzca en ese horizonte temporal en términos de potencial de rentabilidad, pero sin correr demasiados riesgos. Para ello, el resto de la cartera se invierte en deuda pública o privada que, aunque no reportan grandes rendimientos, sí generan estabilidad y control.
¿Qué vamos a ver en este artículo?
Ventajas de la cartera 60/40
Como hemos indicado, este producto financiero consiste en destinar un 60% del capital a renta variable (acciones) y un 40% a renta fija (bonos). Esta distribución busca un equilibrio entre crecimiento y estabilidad. Sus principales ventajas:
- Diversificación: al combinar acciones y bonos, se reduce el riesgo global de la cartera. Cuando la renta variable cae, la renta fija suele actuar como amortiguador.
- Rentabilidad ajustada al riesgo: históricamente, una cartera 60/40 ha ofrecido buenos retornos con una volatilidad menor que un fondo con mayor peso a renta variable, lo que la hace ideal para inversores decididos con cierta tolerancia al riesgo, pero sin perder de vista la seguridad del capital.
- Manejo eficiente de correcciones de mercado: aunque la renta variable puede ser volátil en el corto plazo, el colchón de la renta fija permite mantener estabilidad emocional y reducir la probabilidad de ventas precipitadas.
Ejemplos de carteras 60/40
En Finnk contamos con tres carteras 60/40: IAvanzada, Tendencias y Sostenible, dirigidas a un inversor que está dispuesto a asumir algo de riesgo para hacer crecer su dinero, pero sin asumir demasiado.
En este artículo nos vamos a centrar en la Cartera Tendencias 60/40, que invierte a largo plazo:
Descorrelación: las empresas en las que invertimos están vinculadas a tendencias estructurales, como el envejecimiento de la población, el cuidado del medioambiente, la inteligencia artificial o el big data, etc. Es decir, no son compañías vinculadas al ciclo económico. Son negocios con demanda sostenida en el tiempo y que suelen adaptarse con agilidad a los cambios del mercado.
Alta resiliencia y potencial de crecimiento: por tanto, son sectores sólidos, con una demanda constante en el tiempo, impulsados por cambios regulatorios, innovación tecnológica y evolución de los hábitos de consumo.
Diversificación: esta es una de las estrategias aplicable a cualquiera de nuestras carteras. Como ya se ha indicado, no concentramos el riesgo en un solo tipo de activo o sector. Así, si alguna compañía o temática sufre una caída, otras pueden compensarlo. Además, esto nos permite beneficiarnos del potencial de crecimiento de distintas áreas.
Rentabilidad potencial: invertimos en las compañías que mañana tienen mayor probabilidad de liderar el mercado, aquellas que mejor posicionadas están para aprovechar las grandes tendencias globales de largo plazo.
Composición de la cartera Tendencias 60/40
La cartera está compuesta en un 60% por fondos de renta variable y en un 40% de renta fija de grandes gestoras internacionales (BlackRock (iShares), Robeco AM, Amundi, Franklin Templeton, Eurizon, BNP Paribas y Pictet) y de Finnk.
Por zona geográfica, la exposición se reparte entre países desarrollados de Estados Unidos.
A nivel de sostenibilidad, como mínimo, el 20% de los activos invertidos cumple los criterios ASG.
Rentabilidades
Con esta distribución de la cartera se han conseguido rentabilidades históricas por encima de la media del sector y que, a partir de 2017, inician un progresivo distanciamiento tal y como se muestra en el gráfico.

En la última década, la rentabilidad neta acumulada de la Cartera Tendencias 60/40 fue del 72,28% frente al 58,04% del sector, lo que arroja una rentabilidad neta anualizada del 5,59% (más de un punto por encima de la media del sector) .
Ahora que ya tienes toda la información del vehículo para alcanzar tus objetivos a 5 años, la estrategia que debes seguir es alimentar la inversión inicial con aportaciones periódicas: 50, 80 o 100 euros… Lo importante es la constancia, porque el poder del interés compuesto en las carteras hace que esa perseverancia se vea recompensada al reinvertir las ganancias obtenidas. Puedes comprobar su fuerza en nuestro simulador de inversión.
Ponte manos a la obra y haz crecer tu capital sin asumir riesgos excesivos con una cartera 60/40 diversificada y gestionada por profesionales que te acompañen en tu camino hacia alcanzar tus objetivos financieros. ¡Comienza ya este trayecto!