
Seguro que te suena el «monstruo» de la inflación, ese que silenciosa y lentamente va comiéndose tu ahorro con el paso del tiempo y hace que tu poder adquisitivo se vaya erosionado.
Vamos a explicarte qué es la inflación, cómo afecta al dinero y a tu poder adquisitivo y cuál es el método para ahuyentar al «monstruo».
¿Qué vamos a ver en este artículo?
Poder adquisitivo: qué es
Tu poder adquisitivo es la cantidad de bienes y servicios que puedes comprar con el dinero que tienes. Si hoy, con 100 euros, puedes llenar la cesta de la compra, dentro de un año necesitarás 120 por la subida de los precios (inflación). Has perdido poder adquisitivo.
Piensa en lo que valen actualmente las cosas y lo que valían hace una o dos décadas. El Instituto Nacional de Estadística (INE) nos dice que los precios se han encarecido un 25% en los últimos 10 años, lo que implica que tu dinero vale menos: con 1.000 euros de entonces hoy necesitas 1.250 euros para comprar las mismas cosas, es decir, compras un 20% menos que antes y, por tanto, tu poder adquisitivo ha disminuido.
El enemigo silencioso: la inflación
Y eso es lo que conoce como el «monstruo» de la inflación, el impuesto silencioso que erosiona tu capacidad de compra sin que lo notes a simple vista. Y afecta a todo: tu sueldo, tus ahorros, tu pensión futura y, por supuesto, tus inversiones.
La inflación se mide a través del Índice de Precios al Consumo (IPC), que monitoriza la subida generalizada de los precios de los bienes y servicios que componen la cesta la compra. No solo alimentos, también la luz, el teléfono, el alquiler, la ropa e, incluso, la suscripción a Netflix.

¿Cómo combatir al «monstruo» de la inflación?
Para ahuyentarlo y protegerte de la subida de los precios e, incluso, sacarle ventaja necesitas poner a trabajar tu dinero, esto es, invertir el ahorro que no necesitas a corto plazo, y hacerlo en productos financieros capaces de batir la inflación. Te lo contamos.
1. Invertir por encima de la inflación
Tu primera defensa es que tu dinero crezca a un ritmo mayor al que suben los precios. Eso significa invertir en productos financieros con rentabilidad real positiva, esto es, descontada la inflación. Y, hoy por hoy, el único vehículo más eficiente desde un punto de vista financiero fiscal capaz de batirla a largo plazo de forma consistente es el fondo de inversión en renta variable, activo de riesgo a corto plazo, pero que en el largo aporta potencial rendimiento.
Por ejemplo, si inviertes en un activo financiero con una rentabilidad bruta anualizada del 8% y la inflación anual de ese año es del 3,5%, la rentabilidad real de tu dinero invertido es del: 4,5%. Esta es la cifra que importa, la que te dice si estás ganando o perdiendo poder adquisitivo.
2. Pensar a largo plazo
Al «monstruo» no se le vence con movimientos cortoplacistas. Necesitas una estrategia sólida a 5, 10 o más años, que mitigue las oscilaciones del mercado (volatilidad) y aproveche el interés compuesto, aquel por el que las ganancias se van acumulando en el capital invertido haciendo que este crezca de manera exponencial año tras año.
3. Diversificar inteligentemente
No pongas todos tus huevos en la misma cesta. Diversifica por sectores, zonas geográficas y tipos de activo para reducir el riesgo y mantener a raya al «monstruo», aunque ataque por varios frentes. Y, nuevamente, el producto que por excelencia es diversificador es el fondo de inversión.
4. Evitar que tu dinero “duerma”
Las cuentas corrientes y depósitos bancarios son el alimento preferido del «monstruo». Cada día que tu dinero está ahí, pierde valor. Si no lo necesitas a corto plazo, ponlo trabajar para que no disminuya tu poder adquisitivo.
5. Actualizar tu estrategia
La inflación cambia, tu estrategia también. No se puede vencer al «monstruo» con recetas viejas en tiempos nuevos, para ello, lo mejor es dejarse acompañar por los que saben de las inversiones financieras.
Si has llegado hasta aquí, probablemente ya eres consciente: quien se atreve, gana. Y aunque el mercado tenga curvas, hay algo claro: el dinero inmóvil es dinero que se devalúa. Quienes invierten con audacia, criterio y acompañamiento profesional, están un paso adelante. No solo buscan crecer: buscan que su dinero no pierda poder adquisitivo.
Y esa es la estrategia de inversores a medio y largo plazo: no solo ganar, sino ganar más que la inflación. Superarla. Porque ahí es donde el poder adquisitivo se convierte en poder real.
Un dato como ejemplo. Las carteras de fondos de Finnk a largo plazo (5 años o más) obtuvieron una rentabilidad media anualizada neta, es decir, descontada la inflación, en la última década del 7,76%, y eso que durante ese periodo el poder adquisitivo se ha visto muy mermado por la escalada del IPC tras los desconfinamientos y el encarecimiento de la energía y materias primas por la guerra en Ucrania.
¿Y ahora qué?
Si crees que ha llegado el momento de poner tu dinero a trabajar por encima de la inflación, en lugar de dejarlo languidecer en una cuenta corriente, hablamos. En Finnk acompañamos a aquellos inversores que no quieren perder poder adquisitivo.
Porque invertir no es solo mover el capital. Es defender tu futuro.