
¿Qué vamos a ver en este artículo?
Un error muy extendido es creer que se necesita acumular cantidades elevadas de dinero para invertir. Y lo cierto es que la construcción de un patrimonio es como un reloj de arena, va creciendo granito a granito.
Lo repiten los gurús de la inversión: “No necesitas ser rico para invertir, pero sí necesitas invertir para ser rico”, frase no literal que unos atribuyen al gurú de la inversión Warren Buffett y otros al autor de “Padre Rico, Padre Pobre”, Robert Kiyosaki.
Así pues, invertir no es algo exclusivo de gente adinerada, sino que es una herramienta al alcance de cualquier persona como tú, tengas la edad que tengas. En cuestiones de inversión no importa cuánto, sino cuándo. Esta sí que es la clave porque el tiempo corre a tu favor como vamos a ver enseguida. También, la constancia.

Por qué el tiempo es tu mejor aliado
Imagina que dos personas que deciden invertir. Ana empieza a los 25 años, aportando 50 euros al mes. Carlos espera hasta los 35 para hacer lo mismo. Ambos obtienen una rentabilidad media del 8% anual (rentabilidad media histórica del MSCI World) y mantienen sus inversiones hasta los 67 años (edad de jubilación a partir de 2027).
Al jubilarse, Ana habrá acumulado casi 210.000 euros, mientras que Carlos se quedará al borde de los 90.000 euros. Y eso que la diferencia del capital aportado entre ambos es de tan solo 6.000 euros más que puso ella.
Esa es la magia del interés compuesto, el concepto que dicen que Albert Einstein llamó “la fuerza más poderosa del universo”. Su mecanismo consiste en ir acumulando las ganancias sobre le capital invertido, de tal manera que los beneficios generan más beneficios y el dinero aumenta con un efecto bola de nieve.
Como ves en el ejemplo de Ana y Carlos, cuanto antes empieces, más tiempo dejas que el dinero trabaje por ti.
Rompiendo mitos: invertir con poco es posible
Durante años, muchos bancos exigían cantidades mínimas elevadas para invertir, pero ahora, gracias a las plataformas de inversión digitales se puede empezar con poco dinero.
Además, actualmente es posible automatizar aportaciones periódicas, lo que evita la tentación de buscar excusas para no invertir. Lo mejor es generar el hábito del ahorro y convertir el ahorro en un recibo mensual como el del gimnasio o el teléfono. De este modo te beneficias de lo que se denomina dólar-cost averaging: invertir una cantidad fija cada mes, independientemente de si el mercado sube o baja, suaviza el riesgo y mejora los resultados a largo plazo.

Paso a paso: cómo empezar a invertir con poco dinero
1. Empieza con una meta clara
Pregúntate ¿para qué quieres invertir?, ¿cuál es tu objetivo? Contar con un dinero complementario a la pensión de jubilación, comprar una casa, los estudios de los hijos, la libertad financiera. Pon tú la dirección y deja que los profesionales de la inversión te ayuden a mantener el rumbo.
2. Crea un pequeño colchón de seguridad
Antes de invertir, asegúrate de tener un fondo de emergencia (de 3 a 6 meses de gastos básicos) en una cuenta accesible. Así no tendrás que vender tus inversiones en un mal momento si surge un imprevisto. Por tanto, solo debes invertir aquella cantidad que no vayas a necesitar en el corto plazo.
3. Elige el producto adecuado para ti
Con poco dinero, los fondos de inversión son una gran opción. Te permiten acceder a una cartera diversificada —acciones, bonos, distintos países, sectores— sin tener que comprar cada activo por separado. Además, están gestionados por profesionales y en el caso de carteras de fondos indexados tienen costes muy bajos.
4. Automatiza tus aportaciones
Tal y como hemos adelantado, programa una transferencia automática cada mes, mejor al principio (la regla es: ingresos – ahorro=gastos y no ingresos-gastos=ahorro). Aunque solo sean 25 o 50 euros, lo importante es la constancia.
5. Invierte a largo plazo
El mercado se mueve en el corto plazo, pero recompensa la paciencia. No te dejes llevar por las noticias ni por las caídas puntuales: son parte del camino. Recuerda que el tiempo suaviza la volatilidad y potencia el efecto del interés compuesto.
No esperes más. Recuerda que el factor tiempo es una gran ventaja en la inversión, algo que disponen los jóvenes. Compruébalo por ti mismo/a con nuestro simulador. ¡Crea tu plan para alcanzar tus objetivos financieros!